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18/06/2018

ARTE NA RUA

ARTE NA RUA

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El pasado sábado 16, se inauguró en Póvoa de Varzim (Oporto) en Portugal una serie de intervenciones urbanas dentro de la actividad Arte Na Rua donde una serie de artistas y arquitectos hicieron algunas obras por encargo del Ayuntamiento y el patrocinio de la empresa de carpinterías Otiima.

En total fueron 6 intervenciones distribuidas por toda la ciudad en enclaves especialmente escogidos para dinamizar el espacio público. Obras de Siza Vieira, Joaquín Álvares de Sousa, Colectivo Dosa, Joao Louro, y Ricardo Wolfson con César Ruiz-Larrea.

Ésta última pieza hecha en colaboración se sitúa en un lugar muy especial, frente a las murallas y mirando al mar en el jardín de los Descubrimientos.

Con el título JANUS BIFRONS, y haciendo alusión al Dios romano, de los inicios y transiciones, de las puertas y umbrales, de los paisajes y terminación en resumen de la experiencia del tiempo y del espacio.

Una puerta abierta hacia el horizonte marino formado por 140 piezas escultóricas, realizadas con metales reciclados y fundidos y compactados en prensados hidráulicos, son piezas que construyen  un espacio o puerta como un absoluto, en mitad de un gran prado, abierta al mar, y reflejando la luz del sol, brillante y solitaria.

Inaugurada por el alcalde de Póvoa de Varzim, Enrique do Couto Pereira, se llevó a cabo un emotivo homenaje de recuerdo al artista Ricardo Wolfson fallecido en marzo de 2016, donde tanto su mujer Graça Fonseca y sus dos pequeños hijos – Lucas y Martín que con 12 años interpretaron una emotiva pieza a la guitarra y violín – dijeron unas palabras de especial recuerdo al artista y a la persona que lo habitaba.

Finalmente César Ruiz-Larrea que diseñó conjuntamente con Ricardo Wolfson dicha pieza y con el que estuvo unido profesionalmente y afectivamente con una amistad de cerca de 40 años, recordó su trayectoria creativa, su incansable necesidad de conocer y viajar que alimentaba su creatividad y convocó junto a toda la concurrencia allí congregada al amigo que se fue y que hubiera estado feliz, viéndonos a todos mirarle a través de su puerta enmarcando el horizonte marino de su querida Portugal.